Existe una gran cantidad de diferencias entre las competencias de poker en vivo y las competencias online que van más allá del equipamiento. Una de las más evidentes es la estructura. Muchos de los jugadores de poker que se enfrenten por primera vez a una partida de poker real notarán una gran diferencia que resultará intimidante.
La mayoría de los torneos en vivo tienen niveles de ciegas más altos y stack iniciales más grandes, si el jugador no está acostumbrado a jugar rápido y con stacks cortos, notará que un torneo de poker en vivo requiere de mayores habilidades.
El estilo de juego es otra diferencia importante. En las competiciones de poker en vivo los jugadores suelen ser más estrictos, suelen jugar más fuerte, después de todo hicieron su viaje hasta el casino y tienen planeado sacarle provecho al día y por lo tanto intentarán no arruinarlo. En las salas online los jugadores acceden en segundos a un nuevo torneo, así que si lo arruinan no importa.
El ambiente puede ser un aspecto fundamental ya que a la hora de jugar al poker en línea se cuenta con todas las comodidades que ofrece el hogar. jugar poker en vivo por primera vez puede ser una experiencia desconcertante, el sonido constante de las fichas y cientos de personas desconocidas, pero recordemos que el resto de los jugadores se sienten tan intimidados como los novatos.


