Es la provincia gallega en la que menos números venden para el día 22. La delegación de Apuestas del Estado pidió 12,6 millones, un 7% más que en 2004
Los ourensanos no parecen demasiado incentivados por las novedades del próximo sorteo de la tradicional lotería de Navidad. De hecho, en la presente campaña el ritmo de ventas es muy similar al del pasado año, algo que, según el delegado de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) para Ourense, Juan Carlos Rodríguez «no es muy buena noticia, porque somos de las provincias que menos vendemos». Este año la provincia ourensana se sitúa incluso seis millones de euros por debajo de Lugo.
Aunque las peticiones de boletos para el sorteo del día 22 de diciembre alcanzan los 12,6 millones de euros -un 7% más que la consignación del años pasado-, la previsión de la delegación ourensana es que al final las ventas no superen mucho los once millones. Eso supone que cada ourensano se jugará este año 37 euros en la cita con este sorteo. Una cifra que, sin embargo, no es real. «En Ourense, no sé si porque viajamos mucho, existe una tendencia importante a traerse lotería de otras partes, con lo cual la cifra real de participación es mucho mayor», explica el delegado ourensano.
Esta costumbre influye directamente en la fama de Ourense como provincia poco afortunada en el sorteo «aunque pueda haber ourensanos que consiguen premios importantes, como ocurrió el año pasado con ese décimo del Gordo que alguien se trajo de Sort», y esa creencia incide también en las ventas del año siguiente. «Está claro que, cuantos menos números se vendan, menos posibilidades hay de que caiga un premio, por mucho que la suerte sea caprichosa, y eso es una espiral porque la gente compra fuera porque cree que tiene más posibilidades», aclara Juan Carlos Rodríguez.
De hecho, del año pasado se consigna únicamente como cifra importante los siete millones de euros que reportó la venta de un quinto premio en una administración de la capital ourensana. En contraprestación a este fenómeno, una parte importante de la lotería que se vende en la provincia también sale para fuera. Los emigrantes ourensanos afincados en otros puntos de España o incluso del extranjero son los que surten esa demanda de venta de lotería desde la provincia.


