En un juego de poker nunca se llega a tener toda la información de la mesa y la falta de información tiende a llenarse con experiencias en partidas de poker previas. Generalmente esto es un error porque es muy difícil recrear la dinámica exacta de la mesa y una mala jugada podría terminar siendo la mejor posible.
Se citará un ejemplo sobre una mano de las World Series of Poker 2006 $1.000 No Limit Hold’ em, la última mano entre Humberto Brenes y Johon Phan, mano en la cual el tercer jugador ha sido botado.
John Phan esconde su mano, Mike Pomeroy completa la suya de la ciega pequeña y Jon Friedberg pasa a apostar. El flop viene así: Mike pasa de apostar, Jon lo hace por $40,000 y Mike decide igualarle. Al voltear la cuarta carta resulta siendo una y Mike pasa de apostar de nuevo. Frieberg hace un all-in, Pomeroy le iguala y muestra para un par de damas. Friedberg muestra para lograr un full de cincos, termina el set y la quinta se queda sin salir. Mike Pomeroy termina tercero y Jon Friedberg avanza para medirse contra John Phan por el brazalete.
Al leer esto se podría llegar a pensar que Pomeroy había perdido la cabeza, ¿por qué igualar a 40K en el flop, 400K para revelar la cuarta e igualaba de nuevo el all-in de Freidberg por 800K en la quinta carta? Parecería que perdía motivación ante Jon Friedberg. El brazalete podía ser de cualquiera al haber llegado a un juego de tres manos de poker. Observar el juego de poker estando presente es muy distinto a lo que se puede ver en los medios impresos o en la televisión.


