El juego de poker es primordialmente un juego de habilidad en el cual la clave es intentar interpretar las cualidades o muecas de los contrincantes. La auténtica dificultad se presenta a la hora de estar seguros de que se descifra de forma correcta lo que se ve. La psicología, la estrategia y la destreza para leer a los otros jugadores son factores clave a la hora de vencer al poker.